26/07/2007

Homenaje al árbol

No sabía bien cómo, pero el sol se reflejaba en tus arrugas, y ahora sólo necesitabas de mí para registrarlo todo. De niña te veía y sólo pensaba en arrancar tus pinchos y así poder treparte, y alcanzar la nube que dormía en tus flores. Siempre reposando al costado de mi casa, te miraba y mientras tus caminos me parecían inalcanzables, soñaba algún día llegar a robarte una flor color magenta que tanto adoraba.
Ahora te observo mientras tus cimientos encuentran su albor. Seguís siendo tan interesante y compasivo como lo fuiste siempre. Tus sinuosidades y texturas me invitan a detenerme frente a la magnificencia que ha dado en perpetrar la madre naturaleza.

¿Será que pretendés decirme algo?

13/07/2007

Me acerqué como si hubiese descubierto la luz.

Encandilada por aquellas formas y encuadrando los segundos
recluí el detalle y enclaustré texturas en mi dictamen.
Jugando con las sombras a atrapar los espacios
descubrí tramas, tejidos, enlaces, que no dudaron en rebatirme.
Todo mi mundo se había erigido ante aquel prontuario
Hasta que alguien vino a interrumpirme diciendo que ahí no se podía sacar fotos.
Fotos tomadas en “Hecho Acá” exposición de artesanías uruguayas en el Centro de exposiciones del LATU

06/07/2007

Esbozos en el vidrio

Fotografía: Sebastián Salgado, Serbia 1995
Quizá se sentía abandonado, pero ahora sólo miraba.
En su mentecita ingenua el vacío tenía forma de vacilación.
De qué era culpable?

Acaso la ley del talión alguna vez pensó en estas miradas extraviadas?
Y ahí estaba. Jugaba con sus dientes flojos mientras caía la noche en Serbia.
Sus nociones de tiempo, espacio y lugar eran intangibles. Soñaba.
Especulaba con los dibujos que se componían en el vidrio.

Deseaba salir por ese huequito en busca de su mamá.
Insistía la candidez de sus ganas, pero alguien tomaba su brazo.
No la conocía. Su rostro no era familiar.
Las arrugas de sus manos le transmitían serenidad.

El ruido de la tarde había menguando y ahora se alejaba cada vez más de su ventana.
Sus ojitos desesperanzados sólo querían dibujar esbozos en el vidrio.


“Mientras el mundo contemplaba cómo musulmanes bosnios y algunos serbios y croatas eran brutalmente atacados por su origen étnico, la violación, la tortura y la «limpieza étnica» convirtieron la guerra en un sistema de terror de masas. Algunos de los que huyeron fueron forzados a permanecer en trenes que no iban a ninguna parte o en campos de refugiados en los que la vida era precaria.” Sebastián Salgado

bolsa naranja... reciclaje